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La pensión de alimentos

En un proceso de separación o divorcio, en caso de que el matrimonio haya supuesto para uno de los cónyuges una pérdida en sus posibilidades económicas respecto a las que podría haber alcanzado de no haberse producido éste, es común que el juez conceda una pensión compensatoria para el otro cónyuge. Es frecuente confundir la pensión compensatoria con la pensión de alimentos, si bien son muy diferentes entre sí.

La pensión de alimentos se concede exclusivamente en caso de que la pareja que tramita su separación o divorcio tenga hijos en común. La pensión de alimentos, por tanto, es aquella que el cónyuge no custodio debe pagar mensualmente para la manutención de los hijos comunes (alimentación, ropa, asistencia médica, colegio, actividades extraescolares, etc.). Esta pensión se abonará mientras los hijos sean menores de edad o mayores de edad que estén realizando estudios y no dispongan de ingresos propios.

Este tipo de pensión no tiene carácter retroactivo sino que se abonará desde el momento en que exista sentencia de divorcio (en caso de que los hijos sean mayores de edad) o desde la presentación de la demanda en caso de que los hijos sean menores de edad. La pensión prescribe a los 5 años, por lo que solo se pueden reclamar cantidades hasta 5 años antes de la presentación de la reclamación.

Cómo se calcula la pensión de alimentos

La cuantía a pagar en concepto de pensión de alimentos varía fundamentalmente en función de la situación económica e ingresos mensuales del obligado a prestarlas y de las necesidades de los hijos, aunque en cada caso pueden evaluarse otras situaciones. El Consejo General del Poder Judicial publica unas tablas orientadoras y ofrece una aplicación para calcular la pensión de alimentos online.

Para hacer el cálculo, el CGPJ tiene en cuenta el ingreso salarial neto mensual calculado en 12 mensualidades, en las que se incluye para el cálculo las pagas extras u otros ingresos o anticipos de salario. Los gastos de vivienda (alquiler o hipoteca) no están incluidos en la pensión, por lo que el Juez evaluará cada caso atendiendo a las circunstancias particulares de cada caso. Tampoco se incluyen en la pensión gastos extraordinarios que pudieran surgir y que serán evaluados individualmente.

Una vez se dispone de la sentencia de separación o divorcio, será el Juzgado quien valorará las circunstancias económicas del progenitor obligado al pago. Independientemente de éstas, el juez fijará una pensión mínima que por norma general oscila alrededor del 30% de los ingresos con un mínimo de 150 euros mensuales.

Si el progenitor no custodio no dispusiera de ingresos para hacer frente a la pensión de alimentos, el juez puede conceder una reducción de la pensión de alimentos, pero nunca su extinción definitiva o temporal. Del mismo modo, en caso de que surjan nuevos gastos que puedan justificar un incremento de los gastos de manutención, el progenitor custodio puede solicitar una modificación de medidas al juez que éste resolverá tras analizar las nuevas necesidades de los menores.

¿Hasta cuándo se paga la pensión de alimentos?

La pensión de alimentos se paga desde el momento en que se presenta la demanda de divorcio en caso de que los hijos sean menores de edad. El artículo 148 del Código Civil establece que la obligación de dar alimentos será exigible desde que los necesitare, para subsistir, la persona que tenga derecho a percibirlos; pero no se abonarán sino desde la fecha en que se interponga la demanda.

La pensión alimenticia no se extingue cuando los hijos son mayores de edad, sino que estará vigente aunque sean mayores de edad y se encuentren aún en formación y no dispongan de ingresos.

Cuando llega el momento en que los hijos son económicamente independientes, no es suficiente con dejar de pagar la pensión sin más, sino que el progenitor no custodio debe instar en el juzgado un procedimiento de modificación de medidas en que exponga las razones por las que solicita la extinción de la obligación. Si no se insta este procedimiento, puede darse el caso de que el hijo reclame pensiones atrasadas aunque sea económicamente independiente, pudiendo hacerlo hasta por los cinco años anteriores al momento en que se presenta la reclamación.

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