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La pensión compensatoria

La pensión compensatoria es un derecho personal de los cónyuges derivado de una situación de separación o divorcio, que se utiliza para resarcir del desequilibrio económico que la disolución del vínculo (el divorcio o la separación) supone para una de las partes. De acuerdo al artículo 97 del Código Civil, la pensión compensatoria es un mecanismo corrector del empeoramiento de la situación económica del cónyuge.

Cuando ambas partes dispongan de bienes o ingresos suficientes para seguir disfrutando de un nivel de vida similar al anterior a la ruptura, no existirá el derecho a esta pensión. La pensión compensatoria tiene una vigencia, puede ser indefinida o temporal, pero no vitalicio.

El importe de la pensión compensatoria es establecida por un juez. Se puede proponer por ambas partes o por el solicitante. Sin embargo, si no se solicita en la tramitación o se renuncia en el convenio de separación o divorcio, no será posible solicitarla con posterioridad.

¿Cómo se calcula la pensión compensatoria?

No existe una fórmula fija para el cálculo de la pensión compensatoria, ya que la cuantía depende de una serie de circunstancias que son únicos en cada caso, por lo que la cuantía de la pensión ha de ser fijada por un juez atendiendo, sobre todo, al desequilibrio entre los cónyuges que haya sido consecuencia del matrimonio con el fin de devolver en lo posible al cónyuge el nivel económico al que habría tenido acceso de no haber contraído matrimonio.

Para el cálculo de la pensión, el juez tendrá en cuenta entre otros factores:

- La titulación o cualificación profesional de los cónyuges.
- Los gastos de ambos.
- Los ingresos de ambos.
- Duración del´matrimonio.
- Situación actual tanto laboral como económica.
- Edad, estado de salud.
- Otras circunstancias que pudieran ser relevantes.
- Dedicación pasada y futura a la familia.

La pensión siempre tendrá carácter temporal. La cantidad acordada al inicio puede ser modificada por un juez en el supuesto de que la situación económica del beneficiario mejora o empeore la del que está obligado al pago de la pensión.

¿Qué consecuencias jurídicas tiene el impago de la pensión?

En el artículo 227 del Código Penal se expresa el delito de abandono de familia como:

“El que dejare de pagar durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos cualquier tipo de prestación económica en favor de su cónyuge o sus hijos, establecida en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial en los supuestos de separación legal, divorcio, declaración de nulidad del matrimonio, proceso de filiación, o proceso de alimentos a favor de sus hijos, será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses”.

Para saber si estamos ante un delito de abandono de familia, el impago de la pensión se tiene que producir cuando se está obligado al pago y, sin que existan razones de fuerza mayor, éste no se ha producido.

No existe delito de abandono de familia en aquellos casos en que se deba un mes de pensión o tres meses no consecutivos. En este caso, se podría reclamar por vía judicial - artículo 618.2 (actualizado) - en el que se establece una pena de multa de 10 días a dos meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 1 a 30 días, siempre que se incumplan las obligaciones familiares establecidas por convenio judicialmente aprobado o resolución en los supuestos de separación legal, divorcio, declaración de nulidad del matrimonio, proceso de filiación o proceso de alimentos a favor de los hijos.

Cómo solicitar la pensión compensatoria

Como ya hemos comentado anteriormente, para poder solicitar una pensión compensatoria tiene que haber un divorcio o separación matrimonial. Una vez que éste exista, debe haber un desequilibrio económico de uno de los cónyuges respecto al otro.

La pensión se debe solicitar en la tramitación del divorcio o separación, no después. El Juez es quien concederá la pensión al solicitante; éste, también puede renunciar a ella. Al ser un derecho personalísimo, no se puede transmitir a un tercero. Su plazo de prescripción es de 5 años. En cualquier momento, ambas partes pueden solicitar al Juez modificar esa pensión o dejarla sin efecto, siempre y cuando cambien las circunstancias de alguno de los cónyuges.

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